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McLaren pasa la prueba... pero sigue bajo sospecha
Aug 02,2008 00:00
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Sport
McLaren pasa la prueba... pero sigue bajo sospecha La FIA aprobó el motor de Hamilton aunque, después de la sanción por espionaje del año pasado, nadie se fía del juego limpio de McLaren Esther Blasco El GP de Hungría ha empezado de cara para McLaren y el líder del Mundial Lewis Hamilton. Los comisarios de la FIA sometieron a un exhaustivo examen el motor del piloto británico, a primera hora de ayer, y concluyeron que el propulsor no tenía ninguna irregularidad y que cumplía con el reglamento. El control, a pesar de ser rutinario, había provocado todo tipo de sospechas y suspicacias entre los miembros del Mundial, especialmente, después de ver la superioridad del MP4-23 en las dos últimas carreras, en Silverstone y Hockenheim. Este no será el único examen de los comisarios puesto que a partir de ahora todos los monoplazas serán elegidos, aleatoriamente, para comprobar que todo el mundo cumple con la reglamentación. Sin embargo, a pesar del beneplácito oficial de la FIA, los de Woking siguen bajo sospecha. Probablemente, la histórica multa por espionaje impuesta a McLaren el año pasado hace que nadie confíe en el juego limpio de los británicos. De hecho, durante los últimos días Fernando Alonso y su jefe Flavio Briatore han coincidido al considerar, como mínimo, sospechoso que otros equipos hayan conseguido mejorar en 30 o 40 CV de potencia, cuando los motores están congelados desde el principio de la pasada temporada. Ayer mismo, en la rueda de prensa oficial de la FIA, Fernando Alonso volvió a explicar que “en Renault hace dos años que pararon de trabajar en el desarrollo del motor, inlcuso hay menos personal en la fábrica de Viry, es curioso porque Renault siempre había tenido un buen motor y era su punto fuerte respecto a otros equipos y desde hace dos temporadas no se han ganado caballos de potencia mientras que otros equipos sí lo han hecho. Yo estuve en otra escudería el año pasado y vi como mejoraron el motor durante la temporada”. El pasado martes, Briatore se movió en los mismos términos y explicó que su escudería cumple escrupulosamente la normativa desde que entró en vigor, mientras que “otros tomaron diferente camino y están muy por delante de nosotros”. Las miradas están puestas sobre el equipo de Dennis, aunque por el momento nadie quiere lanzar acusaciones directas. FERRARI, A LA CAZA Dejando al margen las sospechas sobre la legalidad de McLaren, la undécima prueba del Mundial de F1 llega cargada de emoción por ver si en Ferrari habrán sido capaces de aprovechar los quince días transcurridos desde el GP de Alemania –con cuatro jornadas de tests en Jerez por el medio– para enmendar todos los errores que les han llevado a perder mecha en el campeonato y que incluso han hecho encender las alarmas de crisis en la fábrica de Maranello. Con un Lewis Hamilton en racha –después de ganar las dos últimas carreras– liderando el Mundial con cuatro puntos de ventaja sobre Felipe Massa y siete sobre Kimi Raikkonen, los del Cavallino Rampante estrenarán en Hungría, con toda probabilidad, la famosa cubierta de motor en forma de aleta de tiburón. Precisamente Kimi, que ayer fue uno de los protagonistas en Hungaroring después de llegar a la rueda de prensa oficial con más de media hora de retraso por culpa del avión, se mostró esperanzado de los progresos de su equipo, con el objetivo de dar caza a un McLaren que les ha ganado por goleada en las últimas citas, especialmente en Alemania, donde Hamilton hizo una auténtica escabechina. Además, aprovechó para desmentir los rumores que le situaban en el mundo de los rallies a corto plazo y aseguró que “sigo disfrutando con la Fórmula 1 y tengo contrato con Ferrari para el año que viene, nunca dije que fuera a retirarme”. Pero más allá de la lucha entre el británico y los dos pilotos de Ferrari, en BMW esperaran al acecho para aprovechar cualquier fallo de sus rivales que les permita repetir una victoria como la de Robert Kubica, cuarto clasificado en la clasificación del Mundial, en Canadá. En Ferrari podrán empezar a salir de dudas hoy mismo, con las sesiones de entrenamientos libres, unas tandas cuyos tiempos no suelen ser significativos pero que sirven para acabar de ajustar los reglajes de los monoplazas. El gran enemigo de los pilotos será el calor asfixiante. Con un sol que imperó en Hungaroring durante toda la jornada, los termómetros superaron con facilidad los treinta grados de temperatura. |