|
Cinco reglas clave para mejorarel rendimiento
Nov 27,2007 00:00
by
As.com
Polideportivo | Aula de entrenamiento Cinco reglas clave para mejorarel rendimiento Los entrenamientos han de ser eficaces, variados, con una correcta relación entre carga y recuperación. José Luis López Como vimos en las dos últimas entregas de Aula de Entrenamiento, el principio de la carga progresiva, tanto referido a las cualidades físicas como a los estímulos tácticos, técnicos y psicológicos, es fundamental para la mejora paulatina del rendimiento. Es decir, la carga de entrenamiento debe ir aumentando de forma gradual, sistemática y planificada. Pero además hay otros muchos principios de entrenamiento que se deben cumplir para lograr los objetivos del mismo. El principio de estímulo eficaz de la carga, como vimos en su momento al hablar de la Ley del umbral, hace referencia a que el estímulo de entrenamiento debe superar un cierto nivel de intensidad para que inicie una reacción de adaptación, es decir, para que sirva de algo, siempre y cuando no sea demasiado exigente y no se asimile. El principio de la variedad indica que se deben realizar entrenamientos variados para evitar la monotonía y la acomodación a los estímulos, lo que podría llevar al estancamiento. Así, los entrenadores pueden buscar los mismos objetivos técnicos o condicionales, pero variando los ejercicios, los medios, los métodos, las dinámicas de movimientos, los lugares de entrenamiento, etc... El principio de la relación óptima entre carga y recuperación hace referencia al descanso que debe seguir a cada entrenamiento o, incluso, a cada ejercicio. Los procesos de regeneración son diferentes en función de la carga aplicada, el nivel del deportista y las medidas de recuperación que se hayan llevado a cabo. La relación entre el trabajo realizado y el descanso aplicado en una sesión se denomina densidad. El principio de la periodización hace referencia al carácter cíclico de la adaptación, con sus fases de incremento o adquisición de la forma (períodos preparatorios o pretemporadas), estabilización o mantenimiento de los mejores niveles de rendimiento (períodos precompetitivos y competitivos) y reducción o pérdida (períodos de transición), lo que requiere estructurar las temporadas en ciclos. Cuando las tres fases van unidas forman un macrociclo (de una a tres por temporada), el cual comprende diversos mesociclos (de 2 a 6 semanas). A su vez, un mesociclo está formado por diversos microciclos (de 3 a 12 días), compuestos por sesiones, que son la unidad más simple del entrenamiento. |