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15 años de la mágica inauguración de Barcelona'92
Jul 25,2007 00:00
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Sport
BARCELONA CONMEMORA LA INAUGURACIÓN DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE 1992 15 años de la mágica inauguración de Barcelona'92 Barcelona volverá a revivir esta noche, 15 años después, la apertura de los Juegos Olímpicos de 1992 Apagado los últimos cinco años, el pebetero del Estadi Olímpic de Montjuïc volverá a cobrar vida esta noche, con motivo del 15° aniversario de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona. El arquero Antonio Rebollo será, como aquella mágica noche del 25 de julio de 1992, el encargado de encender el fuego olímpico con el lanzamiento de una flecha en llamas, evocando el momento cumbre de una ceremonia que asombró al mundo y que fue el preludio de los mejores Juegos de la historia. El lanzamiento de Rebollo –a las 21.45h.– se efectuará en esta ocasión desde fuera del estadio, en el paseo de la Fama, la vía que separa el Estadi Olímpic del Museo Olímpic i de l’Esport, inaugurado hace unos meses. El cambio de emplazamiento tiene un carácter simbólico. “La flecha viajará en sentido contrario, significando la permanente vigencia de los valores del olimpismo y del deporte”, han explicado los organizadores del acto. La saeta partirá, de hecho, desde el punto donde aterrizó por primera vez hace 15 años, cuando fue disparada desde el interior del estadio. En cierto modo, aquel dardo de fuego no sólo sirvió para encender el pebetero, sino que contribuyó a que el espíritu olímpico se mantuviera arraigado a la ciudad aun con el paso de los años. El pebetero se mantendrá encendido entre las siete de la tarde y las diez de la noche hasta el próximo domingo. El acto conmemorativo de esta noche tendrá como epicentros el Museu Olímpico y el estadio. Contará con la asistencia de Carles Martí, primer teniente de alcalde del Ajuntament de Barcelona; Pere Alcober, delegado de Deportes del consistorio barcelonés; Anna Pruna, Secretària General de l’Esport de la Generalitat; Manuel Fonseca, director general de Deportes del Consejo Superior de Deportes (CSD) y Juan Antonio Samaranch, presidente de honor del Comité Internacional Olímpico (CIO). La presencia del alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, que debe someterse a una artroscopia en un menisco, es poco probable. Firma en el libro de honor El acto institucional tendrá lugar en el interior del Museu Olímpic. Los clubs centenarios de Catalunya, los presidentes de las federaciones deportivas catalanas, los miembros del Comité Organizador de Barcelona’92 (COOB’92), los representantes del Comité Olímpico Español (COE), de la Unió de Federaciones Esportives de Catalunya (UFEC) y diferentes deportistas firmarán en el libro de honor del museo en recuerdo de la efeméride. Entretanto, un grupo de niños y niñas nacidos el 25 de julio de 1992, y que están federados en algún deporte, realizarán una visita al estadio. Yeray Hernández, uno de estos adolescentes nacidos aquel mágico día, será el encargado de prender la flecha con la que Antonio Rebollo deberá encender el pebetero. El décimo quinto aniversario de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona se enmarca dentro del ‘Any de l’Esport’. En total se han programado más de 300 actos, cuyo eje principal es fomentar la práctica del deporte como actividad saludable, integradora y de promoción de la ciudad. El Institut Barcelona Esports calcula que unas 300.000 personas utilizan los espacios urbanos de la ciudad para practicar deporte de manera regular. El número de abonados a instalaciones municipales supera, además, los 180.000. El espíritu deportivo de la ciudad sigue latiendo con fuerza 15 años después del inicio de unos Juegos que ayudaron a transformar la ciudad y la situaron definitivamente en el mapa. Una ceremonia que asombró al mundo La ceremonia de apertura de los Juegos de Barcelona marcó un antes y un después en este tipo de acontecimientos. El espíritu festivo, la explosión de color y la participación constante del público se desmarcaron de la sobriedad y monotonía que solían marcar este tipo de ceremonias. Fue un ejercicio de imaginación que soprendió al mundo y que sería imitado en citas posteriores. Fue un día memorable en la historia del olimpismo moderno y de la propia ciudad de Barcelona, que se dio a conocer en todos los rincones del planeta –más de 1.500 millones de personas siguieron la ceremonia por televisión– mediante el espot más largo y espectacular de todos los tiempos. El encendido del pebetero fue el momento culminante de la ceremonia. El ex jugador de baloncesto Juan Antonio Sanepifanio, ‘Epi’, fue el último relevista de la antorcha y quien prendió fuego a la flecha que Antonio Rebollo utilizó para encender el pebetero. |