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El Palma Arena, una joya de 50 millones
Mar 12,2007 00:00
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Sport
El Palma Arena, una joya de 50 millones En tiempos de crisis este es el último gran monumento al ciclismo, una obra de arte firmada por Sander Douma con vistas al Mundial "Joan quería un velódromo que se convirtiera en la catedral de los récords. Quería un recinto único, que se perpetuara en el tiempo y que por sus características tuviera fama mundial”. La frase es de Carles Torrent, el nuevo compañero de Joan Llaneras. El heptacampeón mundial y olímpico se reunió en varias ocasiones con el holandés Sander Douma, el ‘padre’ de un velódromo tan vertiginoso como el de Manchester y de tanto prestigio como el de Rotterdam y el olímpico de Atenas. Le explicó lo que quería, el grado de inclinación de los peraltes, rectas más cortas... El Govern de Les Illes Balears hizo el resto. El Palma Arena representa la culminación de un espacio de 90.000 metros cuadrados que forma una espectacular área deportiva. En 14 meses, un tiempo récord, se construyó y se terminó a tiempo para los Campeonatos de España, la antesala del Mundial de pista. Llaneras se encuentra en México haciendo una preparación en altitud para ‘su’ Campeonato del Mundo. Se ha propuesto llenar hasta la bandera las 4.500 localidades. Aún no ha podido rodar a fondo sobre la cuerda de 250 metros, pero ya le han llegado noticias de que no es lo suficientemente rápido. “Al menos esta es la percepción que tenemos en los Campeonatos de España”, explica Torrent, que acaba de volver de Manchester. Sergi Escobar empleó un segundo más que en el velódromo inglés en la persecución individual: “Quienes más lo notan son los velocistas, que no logran salir tan fuertes de los peraltes”. Los peraltes cuentan con una inclinación de 43° y 15° unas rectas más cortas para ganar velocidad. La madera es de pino siberiano y ha sido importada de Ucrania: “Ese no es el problema. Tiene unas estrías que hacen que el tubular tenga menos banda de rodadura y, por tanto, pueda ir más deprisa. Cosas de los técnicos”, explica Torrent. Esta misma madera es la que se instalará en Manchester próximamente. En la actualidad es inviable recurrir a la madera tropical que se empleó para el barcelonés Velòdrom Olímpic del Vall d’Hebron por su coste disparatado, aunque se hubiera ganado en velocidad. La nueva joya de Palma ha tenido un coste cercano a los 50 millones de euros. Pero ¿qué es lo que falla para que ahora sea menos rápido que el de Manchester? El sistema de calefacción y humidificación aún no está regulado. El grado de humedad es muy elevado y constituye un freno, pero también el frío, puesto que se está corriendo a 19°C. cuando ‘la temperatura de los récords’ se encuentra a partir de los 25°C. Los pequeños detalles son determinantes, pero hay quien apunta que cuando la madera esté más rodada y los tubulares hayan dejado una fina película, como en Manchester, entonces podrá determinarse la velocidad de la pista. La arquitectura es cien por cien espectacular. Las enormes cristaleras dejan entrar la luz natural, lo que ya ha provocado las quejas de los realizadores de televisión, partidarios siempre de la iluminación artificial. Al lado, un aparcamiento cubierto con capacidad para 250 vehículos completa una pieza única en la cuna de Timoner y Llaneras. Torrent considera que con este velódromo Palma se sitúa en el mapa de la pista: “En mi opinión está entre los cinco mejores del mundo, Manchester, Berlín, Melbourne, Sydney y este. El orden es muy subjetivo”. |