Polideportivo | Aula de entrenamiento
El tenis está determinado por diversos factores
Los aspectos técnicos, tácticos y estratégicos; psicológicos, funcionales y condicionales determinan el rendimiento.
José Luis López
El tenis está de moda. La reciente final de Wimbledon entre Nadal y Federer (para algunos, el mejor partido de la historia) ha coincidido con la defensa de varias tesis doctorales sobre este deporte. Tuve la ocasión de formar parte del tribunal de la del doctor Ernest Baiget, un excelente trabajo del que podemos extraer algunos datos.
El tenis es un juego deportivo de oposición sin colaboración (con ella en partidos de dobles), con contacto indirecto, que requiere por parte del deportista un alto grado de habilidad motriz, una gran implicación de las cualidades físicas y una buena interpretación de las situaciones tácticas y de la estrategia general. Los factores determinantes del rendimiento en el tenis son técnicos, tácticos y estratégicos; psicológicos, funcionales y condicionales, y de ellos hablaremos en estas columnas.
A nivel competitivo, durante los últimos 20 años el tenis ha experimentado una gran evolución y la duración media de los puntos ha disminuido sustancialmente, consecuencia del aumento de la velocidad de juego derivada de una sensible mejora del rendimiento de los jugadores, una optimización en su preparación, así como una mejora de los materiales utilizados.
El tenis es un deporte eminentemente técnico y presenta gran diversidad de movimientos, la mayoría de los cuales se deben ejecutar con un alto componente de precisión. Así, los principales fundamentos técnicos son la mecánica de los golpes, el juego de pies, las empuñaduras y los efectos. Los golpes se diferencian en básicos (derecha, revés, remate, volea y servicio), golpes especiales (globo, dejada y sobrebote) y golpes de situación (resto, passing-shot, contradejada y subida a la red).
Las acciones técnicas en el tenis están condicionadas por la velocidad de desplazamiento de la pelota. Para realizar una acción es necesario que el jugador se encuentre en un lugar y posición determinados que le permitan ejecutarla correctamente. Una vez el jugador está en situación de golpear, el tiempo de contacto entre la raqueta y la pelota es de 3 a 6 milésimas de segundo, y en este intervalo de tiempo la raqueta ha de estar correctamente orientada para realizar el golpe deseado. Durante este corto tiempo de contacto, la raqueta acompaña a la pelota de 0 a 10 cm, en función de la fuerza de golpeo.
Por otro lado, los golpes se realizan con un elevado componente de potencia. En muchas acciones el jugador intenta acelerar la raqueta para llegar al momento del impacto con una velocidad elevada. Así, se han observado picos de velocidad de la raqueta en el servicio de 100 a 116 km/h, que corresponden a velocidades de la pelota de 134 a 201 km/h.
[visitar web]